Datos clave
Por qué merece la pena cruzar la isla
Porque en hora y media de autobús se pasa de un paisaje a su contrario. El sur donde te alojas es seco, soleado y de tierra clara; Anaga es húmedo, verde y con niebla casi todo el año. Es la misma isla y no lo parece, y eso es exactamente lo que hace que este día se recuerde.
La laurisilva es un bosque que cubría el sur de Europa antes de las glaciaciones y que aquí no llegó a desaparecer. Caminar dos horas por él, entre troncos cubiertos de musgo y con la niebla entrando por las ramas, es una experiencia rara: hay poco ruido, la luz es verde y no se parece a ningún bosque continental.
La segunda mitad del día es La Laguna, que fue la capital hasta el siglo XIX y sigue siendo la ciudad universitaria. Su casco histórico es Patrimonio de la Humanidad porque su trazado del siglo XVI se copió luego en media América colonial. Se recorre a pie, y después de la mañana en el bosque sienta bien un café en una plaza.
Incluye
- Transporte en bus con recogida y regreso al alojamiento
- Guía durante toda la jornada
- Caminata guiada por el bosque de Las Mercedes
- Visita a La Laguna, Patrimonio de la Humanidad
- Paradas en los miradores de Anaga
No incluye
- Comidas y bebidas: hay que llevarlas
- Propinas
Preguntas frecuentes
¿Y si hay niebla?
En Anaga la niebla no es mala suerte: es lo que mantiene vivo el bosque, y con ella el sitio se ve mejor, no peor. Lo que sí hay que llevar es abrigo, porque pueden faltar ocho o diez grados respecto a la costa.
¿Cuándo no la recomendamos?
Si solo tienes un día libre y lo que buscas es sol y playa, este no es el plan: vas al lado húmedo de la isla y lo más probable es que se nuble. Y si no disfrutas caminando, dos horas de bosque se hacen largas por bonito que sea.
¿Se puede ir por libre?
Sí, con coche de alquiler, pero las carreteras de Anaga son estrechas y de curva continua, y el bosque tiene muchos senderos donde es fácil equivocarse. Con guía se aprovecha más el día y no se conduce dos horas de vuelta cansado.